Los esfuerzos brasileños para reducción de la deforestación en la Amazonia brasileña son conocidos internacionalmente. Inicialmente, en función de la vanguardia tecnológica del País en monitorear los cambios en la cobertura forestal, realizada por el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales - INPE (por su sigla en portugués), desde 1988, y también, por los recientes éxitos de acciones que ocasionaron la reversión del incremento de las tasas anuales de deforestación, algunas de ellas descritas a seguir.
El Plan de Acción para Prevención y Control de la Deforestación en la Amazonia Legal - PPCDAM, integrado inicialmente por 13 Ministerios del Gobierno Federal, bajo la coordinación directa del Gabinete de Ministros de la Presidencia de la República, y en ejecución desde 2004, es un acuerdo de acción gubernamental cuyos resultados contribuyeron significativamente para la disminución de la deforestación, obteniendo, por ejemplo, una reducción del 59% de la tasa de deforestación en el período 2005-2007.
También hay otros ejemplos de los esfuerzos que el País viene realizando para cohibir la deforestación ilegal en la Amazonia, como por ejemplo, la implementación de los modelos de gestión de Florestas Públicas que se introdujeron recientemente en el ordenamiento jurídico brasileño por intermedio de la Ley 11.284, de 2 de marzo de 2006. Y para el nuevo período de 2008 a 2011, el gobierno está planeando invertir a través de su Plan Plurianual (PPA) aproximadamente U$S 500 millones en iniciativas relacionadas al PPCDAM.
Complementariamente al PPCDAM, la sociedad de la región viene discutiendo, desde el año 2003, las directrices para un nuevo modelo de desarrollo, consustanciadas en el Plan Amazonia Sostenible - PAS, cuyo lanzamiento oficial se realizó el día 8 de mayor de 2008. El PAS reúne un conjunto de directrices estratégicas para referenciar las políticas gubernamentales, las inversiones privadas y la atención a las demandas de la sociedad.
Con todo, hay un largo camino a recorrer para hacer más atractiva la floresta en pie, desde el punto de vista económico y social, que su simple tala para la formación de pasturas y plantaciones. Pues a medida que se reducen los índices de deforestación, más onerosos se vuelven los medios que impliquen nuevas y sucesivas reducciones, exigiendo, cada vez más, una definición en cuanto al modelo de desarrollo a ser adoptado en la Amazonia, que valorice y proteja su patrimonio, que favorezca su diversidad social y étnica, elevando la calidad de vida de la población. Siendo así, nuevos avances exigirán de la sociedad brasileña y de los gobiernos federal y estatal acciones cada vez más sofisticadas.